Tras la muerte de la reina Sísara en su viaje a Hibernia, cornovia está de luto real.
El heredero al trono ya comienza a decir sus primeras frases y a ordenar a los criados como siempre se ha esperado de el, el rey Abder, a pesar de su pérdida, sigue siendo un rey perfectamente situado politicamente, como senescal de Britannia y señor de un reino rico en oro y absolutamente neutral en asuntos bélicos y religiosos.
Todo esto hace de cornovia un reino próspero donde la nobleza y las clases medias de la sociedad viven muy acomodados y donde puedes practicar cualquier religión no maligna de forma libre.
El color de Cornovia es el verde oscuro.